Santa Cruz de los Bólidos

Es de entender que cuando se fundaron los pueblos de la Montaña Alavesa, hace poco menos de mil años, no se tuvieran en cuenta los posibles avances tecnológicos que darían lugar a los automóviles. Es natural.

Pero para la extraña distribución que tienen las aceras y la consiguiente primacía de los vehículos sobre los peatones en estas localidades, no hay más excusa que la mala planificación urbana.
Mientras Vitoria-Gasteiz se afana por mantener su título de European Green Capital, en los pequeños pueblos aledaños se echa en falta, como mínimo, una campaña de concienciación vial; por no entrar en temas medioambientales, que harían pie en lo innecesario de utilizar el coche para ir a comprar el pan o a tomar un café en un pueblo de un km de longitud.

¿Cuál está peor?

Pongamos a Santa Cruz de Campezo como ejemplo: La calle principal, La Villa, es teóricamente una calle de doble sentido con aceras. Visto en profundidad, habría que aclarar cómo es que se supone que los niños que por ella transitan en dirección hacia o desde la Ikastola, estén protegidos caminando a través de aceras al nivel de la calzada, que son invadidas constantemente cuando dos vehículos se encuentran de frente.

Acera imperceptible

A esto habría que añadir los constantes casos de aparcados en zona prohibida, cálculo que daría en ocasiones unos tres vehículos circulando a través de una anchura de 5,5 metros. Si a esto le sumamos la presencia, en una sola de las aceras, de una persona circulando con un carrito de bebé o un par de muletas, no hace falta decir más para reconocer que la cuenta no da. Podría parecer que este ejemplo es un poco extremo pero, al contrario, es una escena a la que asistimos constantemente o que incluso protagonizamos en los diversos roles, según la ocasión.

Paradoja cotidiana

La Villa de Antoñana ha solucionado este dilema con la prohibición de circular en automóvil por el casco antiguo salvo extrema necesidad de los residentes. Recientemente se ha construido un aparcamiento gratuito a la entrada del pueblo para recibir a los numerosos visitantes de fin de semana. El resultado es un pueblo recogido, libre de ruidos molestos y mayor seguridad para los niños. Aunque, en ocasiones, hasta el frontón es utilizado para maniobras o incluso como plaza de parking.

En otras localidades más pequeñas, como Orbiso, Oteo o Bujanda, salvo en contadas ocasiones no se llega a notar el agobio del tránsito, aunque algunas zonas hayan sido pavimentadas de pared a pared, o incluso de puerta a puerta.

Asfalto puerta a puerta en una curva de doble sentido

Por mi parte creo que un pueblo pequeño con siglos de historia ofrece una gran oportunidad presente para pensar en frío el desarrollo futuro. Así como se tienen en cuenta los rasgos de su crecimiento urbano al recalificar una zona, sería positivo planificar el tránsito en torno a la cambiante realidad: en zonas rurales casi todas las familias poseen al menos un automóvil y algunas veces, todos lo usamos a la vez.

Acera cedida a los coches

Volvamos al ejemplo de Santa Cruz, cuando se cambió el recorrido del autobús de la calle la Villa a la carretera general, y se trasladó su parada de un lugar céntrico a la periferia, muchos de nosotros habremos pensado “¡Qué pereza, bájate ahora hasta la Cruz Roja!” pero en breve se hicieron tangibles las ventajas de no tener un autobús circulando por el centro del pueblo, para colmo de los coches en distinto sentido y los mal aparcados.

Es esencial recordar que los cambios son posibles,  e incluso deseables. Que siempre habrá quienes en un primer momento se resistan al cambio, pero una vez superada la etapa del desacostumbramiento llegará el disfrute de las mejoras ganadas.

Dormir como Dios

Es un dato muy extendido el hecho de que donde haya un monasterio, será un sitio que seguramente valga la pena visitar, más allá de que compartamos o no la fe católica.

Erigidos en zonas privilegiadas, rodeados de naturaleza, protegidos de las inclemencias del clima, cercanos a alguna fuente de agua y con espléndidas vistas, los templos cristianos como ermitas, monasterios y conventos suelen ser lugares magníficos para descansar y maravillarse.

Muchas veces podemos encontrar en ellos detalles arquitectónicos de relevancia, soportales asombrosos, arcos intrincados, esculturas de gran valor artístico… y en algunos de ellos, aún es posible pasar la noche. No me refería a dormir en el porche con un saco de dormir como seguramente todos hemos hecho alguna vez, sino a la posibilidad de alojarnos en los antiguos monasterios y conventos restaurados al estilo casa rural.

Éste es un intento de catalogar este tipo de alojamiento en la zona que nos ocupa: el Alto Ega.

Quizá os llame la atención, como a mí, el hecho de la ausencia de este tipo de hospedaje una vez fuera de la provincia de Navarra. Si alguien conoce un dato que se me haya escapado, os agradeceré lo comentéis para completar la entrada.

Valle de Yerri: Irantzun

http://sobreespana.com

No es imparcial su posición en la lista, Iranzu es con mucho uno de los más bellos monasterios cistercienses de Tierra Estella, ubicado en un cañón rocoso natural, en las faldas de la Sierra de Andía.

La hospedería independiente al monasterio ofrece servicio de bar-restaurante y habitaciones para quienquiera se acerque hasta allí. En las afueras del recinto hay  frontón, así como campas con fogones y fuente para los viandantes, e innumerables paseos partiendo de allí mismo.

Si, en cambio, lo que se busca es la comunidad con uno mismo, los monjes ofrecen la posibilidad de realizar retiro espiritual en la hospedería interna del monasterio.

Alloz: Monasterio de Sta María de S. José

http://www.monasteriodealloz.org/

A escasos kilómetros del Embalse de Alloz, de aguas de un sorprendente color turquesa debido a su salinidad, existe la posibilidad de albergarse en este monasterio remodelado. Las estancias son limitadas a ocho días, y se pide respeto a la paz del ambiente. Las comidas que allí se sirven son producidas en un cien por cien en la granja del monasterio.

Los pueblos de los alrededores, el Valle de Yerri en general, ofrece un destino muy enriquecedor para los viajeros de cualquier edad.

Sorlada: Hospedería de San Gregorio Ostiense

Este conjunto arquitectónico es reconocido como uno de los más importantes del barroco navarro.

flickr.com

Respaldado por una pintoresca leyenda acerca de la elección del sitio para erigir el santuario, que es en sí un enclave de gran belleza natural, rodeado de formaciones rocosas naturalmente escultóricas, de color rojizo que contrasta con el verde circundante.

Se sabe que su hospedería fue restaurada recientemente y se espera que se organice allí un centro espiritual… pero todavía no se ha hecho referencia a albergar allí al público en general. De todos modos, no está de más nombrar el Santuario de San Gregorio por su relevancia estética.

http://www.hospederiadecodes.com/

Torralba del Río: Hospedería Ntra. Señora de Codés

El Santuario de Codes se alza a los pies de la cara sur de los montes Ioar y La Plana.

La hospedería dispone de diez habitaciones completamente equipadas y un piso para seis personas, además de servicio de bar y restaurante.

Santa Cruz de Campezo: Ntra. Señora de Ibernalo

http://ibernalorural.com/

Justo al otro lado de la Sierra de Codes encontramos el Santuario de Ntra. señora de Ibernalo, en la población de Sta. Cruz de Campezo.

La ermita románica fue erstaurada a principios del siglo XX. Adosada a ella se encuentra la Casa Rural, que cuenta con ocho habitaciones, bar-restaurante y choco, además de una zona de recreación con columpios y fogones cercana.

Desde su amplia terraza podemos disfrutar de un vista privilegiada del valle de Campezo.

Bernedo: Ermita Ntra. Señora de Okon

Está situada en la falda norte de la sierra del Toloño, a los pies del San Tirso.

ketari.nirudia.com

Adosado al santuario se encuentra un centro social, que según la época del año encontraremos abierto o no. No consta de habitaciones, pero he creído importante mencionarla por su belleza, su situación estratégica desde donde salen numerosos recorridos de monte y por la posibilidad de hacer acampada libre en el parque de hayas que la rodea, siendo este de los pocos sitios en esta zona donde se permite esta modalidad de acampada.

El portillo de La Casilla

El último número de la revista Mendialdea ofrece en la portada una imagen del monte Soila (993) tomada desde el portillo de La Casilla. Detrás del Soila se divisan otros unomiles; de izquierda a derecha: Arburu (1.048), Bitigarra (1.169), Hornillo (996) y Txintxularri (1.124), por nombrar solo algunos (ver panorama más detallado en el mapa de Mendikat).

Desde San Román de Campezo se accede con facilidad al portillo, lo que no perjudica las vistas que son espectaculares (como se ve en la imagen superior orientada hacia el norte). También lo son por el sur (imagen inferior), en cuyo horizonte contorneado por la Sierra de Cantabria-Toloño sobresale –justo detrás del portillo– la peña de Lapoblación o León Dormido (1.245).

La Casilla es también el cruce de varias sendas: las que unen San Román con Korres, los accesos a las cumbres de Muela (1.055) y Peña el Santo (1.142), o el portillo de Villanueva y la ermita de San Román.

Podemos ver en esta otra imagen tomada por Javier Suso desde el monte Arburu la altiplanicie que se forma entre los altos de Soila y Muela, divididos por el barranco del río Izki –que apenas se divisa– y que Korres une a modo de bisagra por el oeste (extremo derecho de la foto).

Portillo de la Casilla desde la cumbre de Arburu

Es por tanto de un lugar de paso muy transitado por los senderistas de hoy y los mochileros de ayer, así como por leñadores, carboneros y pastores de siempre. (Más abajo recogemos una lista de excursiones que pasan por este punto.)

Pero en el pasado, el portillo de La Casilla fue sobre todo un estratégico enclave de control y refugio. La Carta Arqueológica de Álava recoge la existencia de un poblado fortificado de la I y II Edad de Hierro; se supone que habitado por indígenas prerromanos de la etnia de los várdulos (o tal vez de los caristios).

Mucho se ha escrito sobre estas etnias indígenas de las que tan poca información recogieron los geógrafos grecorromanos. Resulta curioso que Bardulia pasara a identificar el territorio castellano al oeste de Álava en los primeros siglos de la Edad Media (en oposición a una Vasconia que se expandía hacia poniente). De los caristios apenas se conoce el nombre de sus tres principales ciudades, Suessatium (identificada con Arkaia), Veleia (identificada con Iruña-Veleia) y Tullica (de donde bien podría derivarse el topónimo actual de Tolga, posible destino altomedieval de los antiguos pobladores del portillo).

El arqueólogo Andoni Sánez de Buruaga publicó en 1994 un artículo en el que se hacía eco de la red de fortificaciones indígenas de la comarca, a propósito de un ara votiva hallada en la ermita de San Bartolomé de Angostina, a 10 km. de San Román, dedicada al dios Baelibio (antes leído por Federico Baraibar como Baelisto). Sáenz de Buruaga lo relaciona con el castro índigena de Bilibio, en las Conchas de Haro.

Además del poblado fortificado del portillo de La Casilla (en San Román de Campezo, Carta Arqueológica de Alava 3511:247), Sáenz de Buruaga cita los siguientes: castro de Buradón (Salinillas de Buradón CAA 3517:250) y los poblados fortificados del castillo de Portilla (Portilla, CAA  3501:242), de La Ermita (Portilla, CAA 3502:243), Valdeportilla (Ocio, CAA 3526:253), castillo de Ocio (Ocio, CAA 3509:247), y los últimos conocidos del portillo de Lapoblación y del Tobal (Ocio).

Referencia

Excursión por el portillo de la Casilla

Lista de excursiones

Publicadas en medios de prensa

Excursiones compartidas en Mendiak (con muchísimas fotos)

En Wikiloc (tracks y fotos)

Luberri (muchas más fotos)

¿Es verde el fracking?

Camping, puenting, footing, trekking, incluso natouring o sofing son actividades con las que estamos más o menos familiarizados, aunque no las realicemos a menudo. Es por eso que si alguien nos dijera que se va a practicar el fracking en Álava, pensaríamos “ah, pues bien… tal vez me apunte un día de estos”.

Acaso, si en vez de eso nos dijeran que se proyecta extraer gas de las profundidades a través de un sistema de fractura de la roca con fluídos químicos sin un previo estudio de impacto ambiental, se nos encendería alguna lucecita roja.

Definición de fracking

La fractura hidráulica o fracking posibilita la obtención de gas natural desde formaciones rocosas a gran profundidad por debajo de la superficie terrestre. A estas profundidades puede no haber la suficiente porosidad o permeabilidad en la pizarra que permita el escape del gas natural para nuestro aprovechamiento de un modo económico. Es por esto que para obtenerlo se provocan fracturas de modo artificial a través de la inyección de fluidos y luego algún sólido poroso, como arena, para mantener abierta la fractura.

foto: www.gasteizhoy.com

Inquietudes medioambientales

En EEUU donde esta práctica ha tenido más popularidad en la última década, se han asociado al fracking varios efectos colaterales: La potencial contaminación de las aguas subterráneas, riesgos de contaminación del aire, la posibilidad de escape de gases y químicos a la superficie, la mala manipulación de deshechos y los efectos de éstos sobre la salud.

Fracking en Gran Enara

A casi tres meses del anuncio del lehendakari López en relación a los sondeos en Álava para la posible extracción de un combustible fósil, el gas, en una cantidad exhorbitante (todos hemos oído lo de abastecer a Euskadi durante sesenta años… aunque ya no creamos en los Reyes Magos), varios colectivos preocupados por el futuro del medio ambiente han dado la voz de alarma, sin una consecuencia tangible.

La plataforma integrada por grupos de diversa índole tales como Equo, Bildu, Ekologistak Martxan, Mendialdetik, Hala bedi entre otras, se han unido con un mismo fin: que se suspendan los sondeos (y las inversiones millonarias) hasta que se haya llevado a cabo el correspondiente estudio de impacto ambiental; sobre todo ante las denuncias ecologistas en EEUU, que han llevado al país vecino de Francia a prohibir este tipo de extracción, mientras en otros puntos del globo su práctica ha sido suspendida.

Hasta que no quede probado lo contrario, el fracking se presume inocente, de acuerdo. Mas queda un asunto por aclarar: ¿Cuánta energía necesitamos consumir los vascos? Hablo de necesidad, no de lujo. Acaso aún está lejos la era en que consumamos estrictamente lo que producimos. Da la impresión de que año tras año buscamos nuevas formas de producción energética, no siempre renovable… llámese centrales nucleares que no agotan sus licencias, plantas de generadores eólicos, parques solares, centrales hidroeléctricas, y ahora extracción de gas con métodos poco económicos.

¿No es hora de que hagamos cuentas? Es una cuestión administrativa básica: cuánto tengo, cuánto puedo gastar.

Un viejo dicho nos previene: “no todo lo que se nos ofrece es para tomarlo”.

Fuentes:

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