El menú de Don Ignacio

Bueno, me voy a bajar un poco del caballo porque la verdad es que no tengo ni idea de si las recetas que le preparaban a Don Iñigo López de Loyola constaban de los mismos ingredientes que hoy en día. Lo que sí es seguro es que aquel peregrino que no sea de ascendencia vasca encontrará en su Camino platos típicos preparados de distintas maneras en cada provincia y también pequeñas variaciones a los platos universales.

Queremos ilustrar algunas de estas especialidades para daros un estímulo en el Camino, para que se os vaya haciendo agua la boca durante los últimos metros de cada etapa.

Talos con txistorra y queso (Foto y receta: http://www.hogarutil.com)

Lo primero que habría que conseguirse al llegar al País Vasco sería un buen Talo. Un talo auténtico, de esos que se ven en las ferias y mercados amasados a mano, o más bien a golpes, hasta conseguir su forma, y asados sobre una chapa candente. Los talos se hacen con harina de maíz y agua muy, pero que muy caliente… ése, dicen, es el secreto, aunque a mí nunca me salen como a las amamas de los puestos. Generalmente se consiguen talos de txistorra, de bacon, de queso Idiazabal, y  algunas veces, de chocolate. El acompañamento perfecto de un talo es un vaso de sidra, pero también encontraréis a lo largo de todo el tramo vasco del Camino Ignaciano, buenos vinos de Rioja y Navarra. Y el agua de las fuentes, abundante y fresca, que no es cosa a desestimar, en especial si se viaja hacia o desde el Mediterráneo.

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